ÿþ<html> <head> <title>Atopy dermatitis</title> <meta http-equiv="Content-Type" content="text/html; charset=Shift_JIS"> </head> <body bgcolor="#FFFFFF"> <table border="0" cellspacing="2" cellpadding="3" bgcolor="#009900" width="595" height="45"> <tr> <td><b><font size="+2" color="#FFFFCC">Testimonials from happy customers of JBB Stevia products</font></b></td> </tr> </table> <div align="right"><font size="-1"> <a href="index.html">Home</a> | <a href="E_diabetes.html">Diabetes</a> | <a href="E_cancer.html">Cancer</a>| <a href="E_hepatitis%20C.html">Hepatitis C</a></font></div> <font size="-1">For more information, please contact us at <br> fax +81-48-875-8653 <br> or email <i><a href="mailto:info@jbb-stevia.com"> info@jbb-stevia.com </a></i></font><br> <table width="600" border="0" cellspacing="2" cellpadding="2"> <tr> <td><font size="+1"><b><font color="#006600" size="+2">Dermatitis Atópica</font></b></font></td> </tr> <tr align="right"> <td> <table width="585" border="0" cellspacing="2" cellpadding="2"> <tr bgcolor="#FFFFCC"> <td><font size="-1"> <p><b>Caso 1. </b><br> Olvidando los fuertes picores. <br> Namie Kuramoto, universitaria de 22 años de la Prefectura de Kochi, había padecido dermatitis atópica desde los dos años de edad. En vano había probado todas las medicinas disponibles que se habían suministrado en diferentes hospitales. Su piel se había encallecido como la de los elefantes, oscura e inelástica. Nadie que no hubiese sufrido esta enfermedad podía imaginar sus sufrimientos. Dormía con guantes y al levantarse cada mañana veía su arañada piel sangrando. <br> Lo único en lo que podía confiar era en un medicamento específico, una hormona esteroidea, muy efectiva contra la alergia y la dermatitis atópica pero que tiene importantes efectos secundarios tras largos períodos de uso ya que daña el estómago, el higado y los riñones. Por ese motivo dejó de utilizarla y un importante  efecto rebote se cebó en ella. Se le hincharon los ganglios linfáticos situados bajo las axilas, en las ingles y en el cuello. Las sábanas y el edredón aparecían manchados de amarillo por el líquido que supuraban sus heridas. La boca se le llenó de llagas y sólo podía tomar sopa y leche. Ya no podía ir a la Universidad. No creía en nada. <br> Su madre tuvo conocimiento de la Stevia y le habló de ella,  hazme caso por una vez y tómala . Pero ella no podía creer ni lo que decía su madre. Tenazmente se le recomendó que tomase como único remedio para reducir los efectos secundarios de las hormonas esteroideas a regañadientes comenzó a tomar 5 cc de extracto líquido de Stevia cada mañana y a aplicársela sobre la piel tras cada baño. Pasaron tres semanas sin que pareciese tener efecto. Pensó que al final era otro falso remedio y estaba a punto de dejarlo. <br> Al mes comenzó a surtir efecto. Sus picores empezaron a disminuir, las erupciones iban desapareciendo y su piel comenzaba a ser más suave. Varios meses más tarde no tenía picores y su piel había adquirido una apariencia normal que nunca antes había tenido. </font></td> </tr> </table> </td> </tr> <tr align="right"> <td> <hr> <table width="585" border="0" cellspacing="2" cellpadding="2"> <tr bgcolor="#FFFFCC"> <td><font size="-1"><b>Caso 2.</b> No más dermatitis atópica. <br> Una chica de dieciocho años de la Prefectura de Toyama sufría dermatitis atópica desde los cinco años. Había probado numerosas medicinas, ungüentos y hierbas medicinales. Había tenido períodos de mejoría y otros de recaída. Un día conoció la Stevia y comenzó a tomarla aplicando también pomada de Stevia en la piel cada día durante cerca de un año. Ahora, milagrosamente, tiene una piel suave. Este invierno no se resfriado, algo que nunca antes le había ocurrido.<font></font></font></td> </tr> </table> </td> </tr> </table> <div align="right"><font size="-1"><a href="index.html">Home</a> | <a href="E_diabetes.html">Diabetes</a> | <a href="E_cancer.html">Cancer</a>| <a href="E_hepatitis%20C.html">Hepatitis C</a></font></div> </body> </html>